Y esta es la historia,
pongan atención,
de cómo mi vida se transformó,
cambió de arriba abajo lo que nunca pensé,
y llegué a ser el príncipe de todo Quilpué…En Puente Asalto yo nací y crecí,
con pasta base y angustiao era feliz,
siempre tranquilo sin prisa ni nada,
nada de escuela fumando en la zapla…Luego unos flaites,
aún ignoro por qué, sacaron una hechiza y me les enfrenté,
mi vieja asustada muy seria me dijo:
Te vas ahora mismo con tus tíos de Quilpué…Me subí a un Pullman y al mirarlo noté,
que decía “baño malo” yo no se por qué,
no le di importancia y lo abordé,
y me dije a mi mismo,
¡casi estás en Quilpué!.Al fin, llegué a una cabaña de lo más elegante,
y le dije al taxista: hediondo conchatumadre,
mirando mi reino finalmente pensé,
¡ha llegado el príncipe de todo Quilpué!.


